Cómo jugar al King

4 jugadores · 52 cartas · 6 manos negativas, 4 fiestas

Objetivo

Cada uno por su cuenta. Una partida son diez manos: seis en las que se evita algo y cuatro fiestas en las que las bazas puntúan. Tras las diez manos gana el total más alto; los puntos siempre suman cero.

El reparto

Se juega en el sentido de las agujas del reloj. Baraja completa de 52 cartas, 13 para cada uno, en el orden habitual: as, rey, dama, sota, 10 y así hasta el 2. El que reparte avanza un puesto cada mano y sale el jugador siguiente. Hay que seguir el palo si se puede; si no, se juega cualquier carta. Gana la baza la carta más alta del palo de salida, o el triunfo más alto. Tras la primera mano, los puestos ya no se pueden cambiar.

Las seis manos negativas

Se juegan en este orden, sin triunfo. Corazones, Damas, Hombres y Rey de corazones terminan en cuanto se lleva la última carta que cuenta.

  1. Sin bazas: −20 por cada baza.
  2. Sin corazones: −20 por cada corazón. No se puede salir con corazones teniendo otro palo, y en la primera baza tampoco se puede descartar uno.
  3. Sin damas: −50 por cada dama.
  4. Sin hombres: −30 por cada rey o sota.
  5. Sin rey de corazones: −160. No se puede salir con corazones teniendo otro palo, y quien no puede seguir el palo debe jugar el rey de corazones, salvo en la primera baza, donde no se puede jugar a menos que haya que seguir a corazones.
  6. Sin las dos últimas: −90 por cada una de las dos últimas bazas.

Las fiestas

Las manos 7 a 10 son fiestas, y cada una es de quien reparte, el dueño. Con triunfo, cada jugador suma +25 por baza. En nulos no hay triunfo y cada jugador suma 325 − 75 por cada baza que haga.

La subasta

Los otros tres pujan por la fiesta, empezando a la izquierda del dueño y dando vueltas hasta que todos pasen. Se ofrece en positivas (25 puntos cada una) o en nulas (75 cada una, hasta 3). Hay que superar la oferta más alta; quien está más cerca de la izquierda del dueño puede solo igualarla. El dueño acepta, dice «es poco» (el pujador sube o renuncia) o, ante 6 o 7 positivas, dice «8 o nulos»: o ofrece 8, o el dueño juega a nulos.

Quién la juega

  1. Oferta aceptada: el pujador paga la oferta al dueño y elige el triunfo (o juega a nulos, si ofreció nulas) y quién sale: él o el siguiente.
  2. «8 o nulos» rechazado: el dueño juega a nulos y nadie paga.
  3. Ninguna oferta aceptada: el dueño elige nulos, un triunfo (y quién sale) o «433»: no se juega; 4 bazas para el dueño y 3 para cada uno de los demás.

Triunfo

En una fiesta con triunfo hay que seguir el palo. Si no se puede, hay que fallar, superando el triunfo que ya esté en la mesa si se puede. Si no se puede superar, se juega cualquier carta. Cuando se sale de triunfo, si tienes un triunfo más alto que el de la mesa, tienes que jugarlo.

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