Cómo Jugar al Póker Cooperativo

3 a 6 jugadores · un objetivo común

Objetivo

Es un juego en equipo: ganáis todos o perdéis todos. Cada uno tiene una mano de póker oculta, y la mesa solo gana la ronda si, al final, cada jugador tiene la ficha que corresponde a la verdadera fuerza de su mano frente a las demás.

El reparto

Cada jugador recibe su propia mano de póker y hay cinco cartas comunitarias, reveladas por etapas — el flop, el turn y el river — igual que en el Texas Hold’em. No se puede hablar de las cartas.

Las fichas

Hay una ficha para cada puesto de la clasificación, de la mano más débil a la más fuerte. Coger una ficha es afirmar dónde crees que está tu mano:

  1. Blanca — la mano más débil de la mesa
  2. Amarilla y luego naranja — en algún punto intermedio
  3. Roja — la mano más fuerte

Leer y robar

A medida que se descubre cada carta comunitaria, coge la ficha que encaje con el puesto que crees que ocupa tu mano. Puedes tomar una ficha libre o robar la que tiene otro jugador — este la pierde y debe reclamar otra. Sin palabras: lee la mesa y las decisiones de los demás.

La revelación

Tras el river, cuando todos hayan decidido su ficha, las manos se muestran. Si cada ficha está con la mano correcta en la clasificación, toda la mesa gana la ronda. Una sola ficha mal colocada hace perder a todos.

Desafíos y ventajas

Antes del reparto, el anfitrión puede añadir variaciones. Los desafíos lo complican — saltar un color de ficha, invertir los extremos o pasar una carta al vecino. Las ventajas lo facilitan — permitir empates o clasificar contando figuras en lugar de la fuerza de póker.

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